Un modelo de cómo factores psicológicos y sociales pueden afectar la función intestinal

Durante las décadas de 1980 y 1990 la evaluación de temas tales como angustia psicológica, trastorno psiquiátrico, personalidad, estres, abuso infantil, apoyo social y estilo de afrontamiento significo que podía establecerse una  relación entre los factores psicológicos y sociales para el desencadenamiento y como resultado de los TRASTORNOS FUNCIONALES GASTROINTESTINALES.

Por otra parte, estudios basados en la población, demostraron que muchas personas que padecen de estos trastornos funcionales no visitan médicos, y que al parecer los  factores psicológicos y sociales, podrían  determinar la búsqueda de tratamiento e influir en el reporte de la gravedad de los síntomas

Muchos de los sintomas de los que se quejan estos pacientes, también se encuentran en otros síndromes que estan relacionados, como lo son el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia, la cistitis intersticial, y el síndrome de articulación temporomandibular o ATM, entre otros-
A  finales de la década del 60, se comenzaron a estudiar los efectos de la intervención psicológica conductual ( mediante condicionamientos), para mejorar as respuestas de los pacientes con dolor crónico, pudiendo evidenciarse que el dolor disminuye al practicarse la relajación , mejorando las funciones fisiológicas (secreción y motilidad gastrointestinal) y también los estados anímicos que acompañan al cuadro del intestino irritable.

Se ha demostrado que las variables psicológicas y sociales en personas con gastroenteritis pueden predecir la inflamación posterior de la mucosa intestinal y los síntomas del intestino irritable.

También han sido estudiadas las influencias psicológicas en relación con la distensión rectal en el Intestino Irritable.

Los estudios que utilizan tomografías por emisión de positrones (PET), han mostrado que la angustia psicológica, así como los síntomas intestinales, están asociados con una activación mayor del sistema nervioso central en regiones del cerebro que procesan las dimensiones sensoriales, afectivas y cognitivas de dolor como respuesta a la distensión rectal.

Fuente: Roma III – Trastornos gastrointestinales funcionales – Tercera Edicion
Degnon Associates, Inc. McLean, Virginia.

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