Colon irritable, experiencia clínica

Colon irritable

Mi experiencia clínica con este paciente

Cuando se me pide caracterizar a este paciente con el que vengo trabajando en las últimas 3 décadas, siempre pienso que afortunado resulta que a todas las personas nos agrade abordar distintas temáticas en el servicio social.

A mí, me calza perfectamente hacerlo con el paciente funcional digestivo, que es un mega paciente, pero altamente gratificador, a la hora de poder ayudarlo a mejorar su precaria calidad de vida

Al ser la función digestiva tan relevante, el poder accionar sobre sus emociones, para modificar su modo de relacionarse con los molestos síntomas con los que muchas veces debe convivir, resulta MUY operativo

Parafraseando lo que alguna vez leí, no me importa tanto que tipo de enfermedad tiene el paciente, como que tipo de paciente tiene la enfermedad.

Modalidades de pacientes con Colon Irritable

Generalmente recibo pacientes con cinco modalidades prevalentes en mi clínica.

Los evitativos o fóbicos:

Observamos una altísima comorbilidad con trastornos de ansiedad, léanse trastornos por pánico, ansiedad generalizada, trastornos de estrés postraumáticos que dejan sensibilizados a sus ya genéticamente sensibles intestinos, y depresión.

Debido a sus sintomatologías, evitaran enfrentar la salida de sus hogares, en lo que llamamos agorafobia tipo colon irritable y todas las situaciones nuevas que les impliquen algún riesgo.

Asimismo, estarán alertos a sus intestinos desde la mañana, es muy frecuente que me pidan citas a partir del mediodía, ya que no saben cómo podrán salir de sus hogares

Consultas típicas son por meteorismos y distensión abdominal, todas razones que les generan gran vergüenza a la hora de socializar laboral, social, o íntimamente.

Los dependientes:

Observamos altas cargas de vulnerabilidad y falta de autonomía, depositadas en el profesional médico o psicólogo, con muy pocas alternativas para autoasistirse.

Son pacientes demandantes, que exigen de nosotros mucha paciencia debido a su condición infantil.

Los desafiantes:

Viene a mostrarnos que nada es suficiente, no lo son las medicaciones, ni los tratamientos psicológicos.

No queremos estar dentro de la larga lista de profesionales consultados que no le han aportado o acercado soluciones para su padecimiento.

Debemos no reaccionar frente a sus actitudes negativas, muchas veces obsesivas, cuestionadoras y que nos generan un alto monto de enojo e impotencia (el mismo que carga el paciente por no poder superar su afección)

Los que padecen de altísima ansiedad por la salud:

Vulgarmente conocido como hipocondriaco, y al cual muchas veces su sensibilización central genética, no lo ayuda.

Sabemos de la conceptualización de síndromes somáticos sensitivos, así como de las notas que estos presentan en común con otras entidades clínicas, en las cuales el intestino irritable está incluido.

Con estos pacientes, incluidos frecuentemente dentro de la acepción de somatomorfos, se requiere mucha psicoeducación, contención y acompañamiento.

Los Pacientes limites:

Dentro de nuestra franja de pacientes consultadores, he notado que hay muchos con modalidad limite.

Estos difíciles pacientes, se encuentran muy vacíos, con gran tristeza, dificultad en sus vínculos interpersonales, en especial con trastornos de la impulsividad, muchas veces autolesivos, lo cual complejiza su atención

Debemos ser prudentes con el diagnostico diferencial y su tratamiento. Son personas que aún no han accedido a sentir que tienen” una vida que merece ser vivida”, y donde su tubo digestivo vulnerable grita por todas partes.

 

Quiero dejar como mi experiencia clínica con el paciente con colon irritable, y ahora que estamos formando a partir de una nueva escuela de psicogastro a otros psicoterapeutas, “qué debería” y “que no debería” hacer el psicólogo clínico especializado en estos pacientes.

 

Sugerencias para una buena praxis

  1. Ayudar al paciente a aceptar su problemática.
  2. Enseñarle herramientas para que pueda dominarla y manejarla.
  3. Ayudarle a que tenga una buena adherencia al dpto. médico y se realice los estudios solicitados.
  4. Entender los precipitantes psicológicos del cuadro y ayudarlo a cortar el circulo vicioso estrés síntoma, más estrés, más síntomas.
  5. Trabajar y ayudarlo a superar los traumas subyacentes que perpetúan el cuadro y no le permiten superarlo.
  6. Ayudar a que no evite y afronte las situaciones de su vida, abordando las situaciones psicológicas asociadas.
  7. Tener una formación en psicogastroenterologia.

 

Tambien, cabe señalar, que debería, desde mi experiencia, evitar el:

  1. aliarse en la palmoterapia, fomentando la autocompasión del paciente.
  2. trabajar psicoanalíticamente con nosologías que no benefician ”etapa anal”.
  3. incitarlo a que continúe haciéndose estudios médicos, una vez descartados otros dx.
  4. trabajar desfocalizado por completo de la sintomatología digestiva (primero, lo primero)