Depresión

Todas las personas atravesamos normalmente períodos de tristeza, infelicidad o soledad. Pero cuando estos sentimientos se sostienen en el tiempo y afectan la vida cotidiana, es posible que se esté ante una depresión. Es importante aclarar que un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza.

La depresión es uno de los trastornos del estado de ánimo en el cual la persona se siente triste y presenta una disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades, la mayor parte del dí­a, casi todos los días y por un período mí­nimo de dos semanas. Se encuentran también sentimientos de culpa o falta de autoestima, problemas en el sueño o el apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

Cuando al sujeto que padece un episodio depresivo mayor se le pregunta por lo que siente, habitualmente menciona que está terriblemente triste, desesperanzado, desanimado o “como en el más negro de los pozos”. Diré que siempre está a punto de llorar e hipersensible. Sin embargo, en algunos casos, también puede afirmar que se siente “anestesiado”, como si nada le afectase o importase, o como si hubiese dejado de sentir y ya todo le diese igual.

Otras personas ponen el énfasis en quejas corporales (dolores, náuseas, sensaciones desagradables) y no parecen sentir excesiva tristeza. Por último, hay quienes exhiben ante todo una gran irritabilidad y responden a cualquier nimiedad monta en cólera.

Casi siempre el deprimido tendrá sentimientos de inutilidad o culpa, y se infravalorará. Es frecuente que esté preocupado por pequeños errores de hace tiempo y que malinterprete acontecimientos cotidianos, que no tienen ninguna importancia Las áreas que antes hemos mencionado (apetito, sueño…) pueden cambiar en la depresión tanto por defecto (lo más habitual) como por exceso. Así­, la mayoría de los sujetos pierde el apetito y, en consecuencia, disminuye de peso; sin embargo, otros tienen más hambre y engordan. Igualmente, el deseo sexual tiende a disminuir, pero en algunos pocos casos puede aumentar. También ocurre lo mismo con el sueño: lo más característico es el insomnio medio (o sea, despertarse durante la noche y tener problemas para volver a dormirse) y el insomnio tardío (despertarse demasiado pronto y ser incapaz de volver a dormirse), pero en algunas personas encontramos un exceso de sueño (hipersomnia).

Por último, son frecuentes los pensamientos de muerte, las ideas y los planes para suicidarse e incluso, en los casos más graves, los intentos de hacerlo.

 

Colon Irritable y Depresión

Debido a las limitaciones del cuadro y lo crónico de la afección que cotidianamente toca las funciones de alimentación y digestión diarias necesarias, no resulta sorprendente encontrar alta comorbilidad en los pacientes con intestino irritable, los cuales muy frecuentemente suelen estar deprimidos.
Observamos en ellos una pérdida de autoestima y seguridad.

De hecho, una persona que sufre de SII tiene 5 veces más probabilidades de tener un episodio depresivo que un individuo control. (A. Cia, 2000).

Con estos pacientes trabajaremos todo lo concerniente a elevar su autoestima y seguridad personal Apuntaremos a trabajar los valores centrales de su vida y que puedan caminar tras ellos, concretando sus objetivos vitales, más allá de los sí­ntomas digestivos y las dificultades que los acompañan.