tratamiento familiar del colon irritable

 

Síndrome de Colon Irritable

En el último tiempo, el síndrome de colon irritable se convirtió en el motivo de consulta más común en gastroenterología. Sin embargo, es un trastorno benigno del que poco sabemos. Dos especialistas nos cuentan qué es y cómo tratarlo.

Si tenemos dolor abdominal repentino, cólicos o sensación de hinchazón podemos estar frente al síndrome del colon irritable. Estos molestos síntomas se reiteran a lo largo de los días o los meses y el malestar impide que realicemos nuestras actividades diarias con tranquilidad. Sin embargo, los pasamos por alto sin consultar al médico y desconocemos a qué se deben realmente. El colon irritable es mucho más común de lo que creemos y para informarnos correctamente charlamos con dos especialistas.

Para empezar, María Marta Piskorz, médica gastroenteróloga, explica que el síndrome de colon irritable es un cuadro clínico de alteración en la función del intestino con la presencia de dolor abdominal durante más de tres meses. Los síntomas se presentan por lo menos tres veces por semana y están asociados con alguna alteración en las deposiciones (constipación o diarrea o una alternancia entre ambas). Otros síntomas que pueden acompañar son gases o hinchazón de la panza antes o después de comer.

Pero ¿qué es el colon? “El colon o intestino grueso es la última parte del intestino. El intestino grueso tiene el colon ascendente, transverso y descendente, por eso abarca todo el abdomen y el dolor se puede localizar en cualquier parte. En cada persona puede ser diferente la localización y las características del dolor”, aclara Piskorz.

Se lo llama “irritable” porque no denota ninguna causa estructural orgánica sino que tiene que ver con la motilidad del intestino. “Si luego de realizar ciertos estudios todo está bien, quiere decir que el dolor o distensión son provocados por movimientos espasmódicos del intestino”, explica Piskorz. Hasta el momento la ciencia no ha avanzado mucho respecto al problema, por eso los estudios sólo sirven para descartar que no haya ninguna otra enfermedad o anormalidad.

Las causas tienen que ver con varios factores como estrés, ansiedad, depresión y algunos factores neurohormonalescomo hipersensibilidad visceral (personas que tienen un umbral menor al dolor ante estímulos que normalmente a otra persona no le molestan). Respecto a las comidas, Piskorz aclara que no producen la enfermedad, aunque algunos alimentos pueden desencadenar las molestias en ciertas personas.

Es importante desmitificar que esta sea una enfermedad de riesgo. “El colon irritable es una entidad benigna, no está asociada a nada malo, ni genera deterioro clínicamente”. Sin embargo, es un cuadro clínico crónico donde los síntomas tienen momentos de mejoría y de empeoramiento. Tampoco es hereditario, aunque puede llegar a haber una asociación familiar respecto al procesamiento de algunos estímulos y la respuesta de cada uno frente al estrés o la ansiedad.

Los afectados pueden ser niños, adolescentes o adultos y las posibilidades van decreciendo con la tercera edad. Aunque lo padecen más las mujeres de edad media, entre 25 y 55 años, no están indicados los factores por lo cual esto sucede.

Diagnóstico y tratamiento acertados del Colon Irritable

Piskorz explica que si los síntomas son claros, la persona es joven y no tiene los llamamos signos de alarma (dolor abdominal con características puntuales, pérdida de peso, análisis de sangre alterados), simplemente con el interrogatorio clínico y el examen físico se puede hacer el diagnóstico.

El colon irritable no puede prevenirse, sino que se trata una vez que aparece. Los recursos farmacológicos los debe indicar el médico y sirven para controlar los síntomas, no para curar el síndrome. Algunos se usan de forma crónica o se suspenden y después se reinician, y en otros casos el paciente puede llegar a tomarlos sólo cuando tiene molestias. “La medicación depende del síntoma predominante. Si es el dolor se usan drogas con efecto antiespasmódico, si es la constipación se usan fibras, etc., y por lo general se administran media hora antes del almuerzo y de la cena para evitar el dolor después de comer”, afirma Piskorz.

Al tratamiento se suman las recomendaciones de realizar actividad física y llevar una vida sana para ayudarnos a manejar el estrés y la ansiedad. Respecto a la alimentación, se deben evitar las comidas irritantes: mate, café, picantes, comidas con mucha grasa, chocolate, harinas blancas, gaseosas y azúcares refinados. Pero Piskorz aclara que ninguno de estos alimentos están prohibidos, sino que cada persona tiene que hacer una prueba y error. Lo ideal es una dieta variada, rica en fibras, frutas, verduras cocidas, cereales integrales, carnes magras asadas o a la plancha.

Al ser un problema que interviene en la vida social y laboral del afectado es importante controlar los síntomas, identificar cuáles son los elementos que los desencadenan y abordarlos con un equipo multidisciplinario (gastroenterólogo, nutricionista y psicólogo).

Abordar el Síndrome de Colon Irritable desde la psicología.

Los factores psicológicos no son la causa del colon irritable pero lo pueden desencadenar o perpetuar, ya que según distintas investigaciones los pacientes que consultan presentan más trastornos de ansiedad y del estado de ánimo que otras personas.

Silvia Bernstein, psicóloga clínica especializada en patología funcional digestiva, explica que las personas aquejadas suelen tener un alto grado de ansiedad, de preocupación anticipada, creencias negativas, depresiones de base; suelen ser perfeccionistas, autoexigentes, controladores y padecer intensa vergüenza a propósito del cuadro.

“La persona es toda irritable y no sólo el intestino. Ocurre que las terminaciones nerviosas del intestino grueso son hipersensitivas y no hay una enfermedad intrínseca del colon pero si una alteración en su función. Solamente hará un cuadro de intestino irritable la persona genéticamente predispuesta y con un desencadenante que provoque que las terminaciones nerviosas hipersensitivas se irriten”, explica Bernstein.

Los factores psicológicos pueden ser estos gatillos, ya que el problema se desencadena frecuentemente luego de episodios estresantes, cambios o presiones significativas para la persona como mudanzas, divorcios, pérdidas de seres queridos, cambios laborales, etc.

Aunque esto ocurre en forma crónica, es decir que hay períodos asintomáticos y otros de exacerbación de los síntomas, “no podemos decir que no tiene cura porque sería estigmatizar al paciente. Muchas personas se mejoran, las crisis se espacian y disminuyen, aprenden a manejar el problema y pueden vivir con la mejor calidad de vida”.

Bernstein suma la importancia de que la familia del afectado esté informada. “Si no tienen la psico-educación y educación medica necesaria sobre el cuadro creen que el enfermo es un hipocondríaco, y en realidad nadie se queja porque sí. Deben saber de qué se trata, aceptarlo y acompañarlo. Este órgano habla de una vulnerabilidad y hay que asistirlo”.

Para ello, el tratamiento psicológico que plantea Bernstein consiste en tres pilares:

1. La psico-educación sobre el cuadro para derribar mitos y fantasmas.

2. La reestructuración cognitiva o cuestionamientos de las creencias que tiene el enfermo (“esto nunca se me va a ir”, “con esto no puedo vivir”) para transformarlas en otras más adaptativas y generar una mejor conducta hacia la enfermedad.

3. El control sobre los síntomas para que ellos no nos manejen.

El enfermo suele evitar situaciones en su ámbito laboral y social como concurrir a lugares lejos de su propio baño, viajar, asistir a fiestas o irse de vacaciones, etc., por temor a que los intestinos le jueguen una mala pasada. Por eso, otro pilar importante del tratamiento lo constituye elentrenamiento en técnicas de relajación: respiraciones conscientes, meditaciones y todo lo que apacigüe al sistema nervioso central.

“Es importante que la persona pueda sacar su cabeza de la queja y la vigilancia y movilizarse más relajada. Además, estas técnicas sirven para la vida en general. Hay que cortar el círculo vicioso: el estrés que desencadena el síntoma, el síntoma que desencadena angustia y la angustia que desencadena más síntomas”, agrega Bernstein.

Respecto a las comidas, “el problema es que estas personas desarrollan una fobia al alimento y adelgazan mucho. Entonces no solucionan su problema de base y además se debilitan y no pueden disfrutar de la comida. Lo mejor es llevar un diario para ver qué reacciones tienen cuando ingieren determinados alimentos, cuáles toleran y cuáles no; porque la comida no es la causa”, agrega.

También es importante comer en forma fraccionada y moderada las cuatro comidas, ya que no es el alimento lo que perjudica sino la cantidad. “Comer no es un trámite, hay que hacerlo despacio, relajado y disfrutando de la comida. El apuro lleva a tragar aire e incrementar el gas intestinal”.

A diferencia de los tratamientos tradicionales, éste se centra primero y principal en el problema (que suele ser la punta del iceberg) y en enseñarle al paciente recursos para que pueda manejarlo. Pero Bernstein aclara que el enfermo también debe tener un diagnóstico médico acabado y estar medicado. Es un trabajo en conjunto, ya que sólo con la medicación el enfermo tampoco mejora.

“La solución al problema es artesanal, a medida de cada sufriente y un tratamiento de colon irritable integral es lo que puede permitirle a la persona controlarlo para vivir lo más adecuadamente posible”, concluye Bernstein.

Factores como vivir estresados y alimentarnos mal están a la orden del día para hacer impacto en nuestro cuerpo, por eso debemos empezar a conocer nuestras vulnerabilidades diarias y aprender a manejarlas.

Asesoró en esta nota: María Marta Piskorz. Médica gastroenteróloga. M.N 106.112. Hospital de Clínicas José de San Martín. maipiskorz@yahoo.com y Silvia Bernstein. Licenciada en psicología clínica, especializada en patología funcional digestiva y trastornos de ansiedad. M.N 4.642. M.P 2.221. 4785-5789 silvia@psicogastro.com.ar. www.colonirritable.com.ar

Comentarios de la Nota:
ESTER VITALE
Muy buenas las explicaciones. Me diagnosticaron colon irritable, pero tengo miedo de dejar la medicacion ,ya q con ella estoy muy bien. Gracias

Claudia Noemi Peña
Excelente informacion me resulto de gran utilidad

Claudia Noemi Peña
Muy buena informacion muchas gracias me fue muy util!!

NATALIA PINELA
Buenísima la información de ésta nota y sobre todo muy bueno que aborden una enfermedad no solo de lo biologicó sino tambien desde lo psicologico, es ésta la mejor forma de abordar a una persona desde TODOS los ambitos. Está muy bueno el abordaje interdisciplinario- los felicito!

Nanci Isabel Orellano
Barbara la informacion, muy clara gracias.

ELISABET OVIES
el analisis quese hace por sangre c.19 que tiene valor entre 0 y 3.50 y da 1157. que significa

BEATRIZ AMALIA GUERRIERI
Muy buena nota y muy bien explicada. Beatriz Guerrieri

Mariet Daniela RODRIGUEZ
me gusto mucho esta nota, por q entendi q no es tan malo como me dicen todos, fui al medico y me asuste mucho si bien el me medico, mi entorno no deja de decir,”mira tenes que cuidarte, no es buenoetc” y la verdad con la nota me quede mas tranquila y hasta veo q el diagnostico no es muy errado y se q la solucion mas q nada esta en mi. Gracias.

Susana Goldberg
buenisima la información

Maria Lilia UDOY
Realmente muy interesante, muy buena la explicación. De gran nivel, muchas gracias.

 

LABORATORIO BAGÓ: http://www.bagoconsumomasivo.com.ar/espacio/salud-invierno-colon-irritable.asp