Trastorno de Pánico (TP) y Colon Irritable

 

Trastorno de Pánico

En el Trastorno de Pánico, también llamado trastorno de angustia, la persona presenta inesperados y repetidos ataques súbitos de miedo o ansiedad, que se acompañan de algunos síntomas en el cuerpo tales como palpitaciones (sentir los latidos del corazón), transpiración, temblores, sensación de ahogo, falta de aire, náuseas o malestares abdominales, mareo o desmayo.

También produce aturdimiento, sensación de “falta de realidad” y de “estar fuera del cuerpo “, hormigueos en los miembros y escalofríos o sofocos. Por su parte, los pensamientos más frecuentes son el miedo a perder el control o enloquecer, y el miedo a tener un infarto o un accidente cerebro-vascular. Por supuesto, es raro que todos estos síntomas y pensamientos aparezcan a la vez y en la mayorí­a de los casos se presentan sólo tres o cuatro.

Hay personas que se sienten ansiosas al encontrarse en lugares donde creen que escapar podría serles difícil o que no podrían recibir ayuda en caso de sentirse mal, como por ejemplo lugares con mucha gente o el colectivo, el subte, etc. Esto se llama agorafobia. La agorafobia puede acompañar al trastorno de pánico.

Si las crisis van repitiéndose, el miedo tiende a hacerse aún más intenso y la sensación de pérdida de control sobre la propia vida se acentúa. Es habitual que en este proceso se vayan evitando progresivamente los lugares donde apareció el pánico, por lo que el sujeto puede acabar restringiendo de forma drástica su movilidad y abandonar muchas de las actividades que antes le gustaban (ir a comprar a unos grandes almacenes, ir al cine o comer fuera de casa, viajar, etc.) o incluso las que necesitaba llevar a cabo (conducir, acudir al trabajo, etc.). En los casos más graves, algunas personas terminan completamente recluidas en su propia casa.

Algunas personas mejoran de las crisis cuando advierten que éstas no representan un peligro real para su salud; no obstante, en la mayoría de los casos se sigue sufriendo terriblemente porque las sensaciones continúan presentándose con igual intensidad y causan el mismo malestar orgánico. Es en estos casos cuando se afirma que la persona tiene “miedo al miedo”.

 

Relación con SII

Más de un tercio de los pacientes que me consultan presentan asociación entre TFGI (Trastornos funcionales gastrointestinales) y TP (Trastorno por Pánico).

Vivencian no solo las situaciones panicosas citadas, sino también miedo anticipado y catastrófico a generar nuevamente síntomas gastrointestinales como ser espasmos – dolor – o no poder escapar de aquellas lugares en los que están y se sienten encerrados si no tienen a mano un baño próximo.

A esto último lo denominamos agorafobia tipo colon irritable. Esta es precisamente una de las causas de consultas más frecuentes.